Indigna a padres estado de nonata

Reciben cuerpo en descomposición. Del dolor por esta pérdida pasan al enojo por mal trato

Tampico, Tam.

El cuerpecito de una nonata fue entregado a sus padres en estado de descomposición y con hormigas en el Hospital Civil de Tampico "Dr. Carlos Canseco". Existe indignación, pues no pudieron darle el adiós que sus padres pretendían.

"No sé cómo expresar el dolor que sentimos en estos momentos mi esposa, mi familia y yo, por la gran tragedia que derrumba nuestros corazones, por los hechos indignantes ocurridos después de la muerte nuestra amada hija que con tanto amor esperábamos", dijo Vicente Rueda a través de su red social.

Explica que lamentablemente la bebé falleció en el vientre de su madre a las 36 semanas de gestación, siendo atendida en el Hospital Civil de Tampico en donde después de extraerle el cuerpecito, se lo entregan en pésimo estado.

"Ya si de por sí esto es duro, imagínense que el cuerpo de nuestra hija nos la entregan en un estado avanzado de descomposición, ya que no se dio el trato digno que merecía el pequeño cuerpecito de mi nena, además que presentaba fauna nociva que salía de sus orificios naturales (hormigas rojas) hecho por el cual no se le pudo dar la despedida digna que su madre y yo habíamos elegido", citó.

Refirió que no lograron velarla en compañía de sus familiares y amigos, los cuales ya estaban listos para compartir el último Adiós junto demás seres queridos.

"Todos estos hechos se presentaron en el Hospital General Dr. Carlos Canseco el cual hago responsable, ya que no tuvieron el manejo y resguardo idóneo y adecuado hacia el cuerpo de mi pequeña Aitana, se que legalmente no tiene nombre ya que nunca nació por lo cual jamás se registró, falleció a una edad gestacional de 36 semanas. Sin embargo eso no es excusa para habernos robado el momento preciado para despedirnos de ella".

Tenían programada su misa de cuerpo presente en la Catedral de Tampico el Día 1 de septiembre, pero por obvias razones la tuvieron que cancelar así como su velación, y bautizo. 

"Aún no borro de mi mete la última vez que la vi, con su cuerpecito lleno de hormigas devorándosela... En esos momentos no sabía qué hacer. Procedí a decir unas palabras y bautizarla yo mismo con el permiso de Diosito".

Agradeció al DIF de Tampico como también a su Velatorio por las atenciones prestadas "ya que sin ellos no nos hubiésemos dado cuenta de las condiciones del cuerpo de mi hija".