Inclinan votantes negros la balanza

Se ve claro un campo de batalla de dos partidos de ahora en adelante

Georgia.

Cuando el eventual presidente electo Joe Biden ganó Georgia por 12 mil votos de un total de 5 millones, numerosos observadores asumieron que se trataba de una reacción ante Trump. Ciertamente eso tuvo algo que ver, pero al seguirlo con una victoria senatorial demócrata y potencialmente otra, los demócratas demostraron el estatus de Georgia como un campo de batalla de dos partidos de ahora en adelante.

FALSAS ACUSACIONES

Trump habrá pedido la presidencia, pero su campaña para socavar la legitimidad de la elección claramente fue exitosa entre los votantes republicanos en Georgia.

Aproximadamente tres cuartas partes de los votantes que respaldaron a Perdue y Loeffler le dijeron al sondeo AP VoteCast que Biden no fue electo legítimamente en noviembre. AP VoteCast entrevistó a más de 3 mil 600 votantes para medir las opiniones del electorado sobre diversos asuntos.

Aproximadamente 9 de cada 10 partidarios de los candidatos republicanos dijeron que no confiaban en que los votos de la elección electoral en noviembre fueron contados acertadamente. Eso representa 5 veces la cantidad de republicanos que dijeron en noviembre que no confiaban en que los votos serían contados acertadamente.

Ese sentimiento claramente se corresponde con la falsa retórica de Trump sobre fraude electoral, que ha sido rechazada por el secretario de Justicia William Barr, decenas de cortes federales y varios senadores republicanos prominentes. Y las conclusiones demuestran la influencia de Trump en la base republicana, algo con lo que los políticos del partido van a tener que seguir lidiando incluso tras su salida de la Casa Blanca.