Haití niega reportes que implican al gobierno en magnicidio

Las autoridades de Haití negaron categóricamente los reportes que afirman que funcionarios del gobierno actual estuvieron involucrados en el asesinato del presidente Jovenel Moïse

El jefe de la Policía Nacional de Haití, Léon Charles, desmintió un reporte de Noticias Caracol, un noticiero televisivo de la Cadena Radial Colombiana de propiedad privada, que aseveró que el primer ministro interino Claude Joseph era el autor intelectual del asesinato perpetrado el 7 de julio.

“La policía advierte sobre toda la propaganda que crea una distracción”, señaló Charles en conferencia de prensa, y añadió que el gobierno no tiene ninguna prueba que respalde esas afirmaciones.

Por lo demás, las autoridades haitianas no han sido muy comunicativas en cuanto a información sobre quién podría estar detrás del asesinato, lo que deja entrever que los reportes de los medios de comunicación que implican a funcionarios actuales tocaron un punto sensible en el gobierno.

En Colombia, el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía Nacional del país, comentó a los reporteros que no tenía información que indicara que Joseph tuviera alguna participación en el complot.

Charles también dijo que el jefe de seguridad de Moïse, Dimitri Hérard, había sido retirado de su cargo y puesto en detención aislada tras ser interrogado por las autoridades. La policía había anunciado su arresto en días recientes. Charles detalló que las autoridades se reunirán con él por tercera vez antes de decidir los pasos a seguir.

Hasta el momento Hérard no es considerado sospechoso oficialmente, pero muchos haitianos se preguntan cómo fue posible que los agresores hayan ingresado a la casa del presidente y lo hayan matado sin que ninguno de quienes protegían al mandatario resultara herido.

Charles hizo sus comentarios un día después que la televisora colombiana transmitiera un reportaje que, según sostuvo, estaba basado en información procedente de fuentes del FBI y de autoridades haitianas, así como de llamadas telefónicas, imágenes y testimonios de aquellos que han sido acusados de participar en el complot.

“Estoy emitiendo un desmentido formal de esas afirmaciones”, dijo Charles, señalando que son “una mentira”.

Joseph, el primer ministro interino, estaba a punto de ser sustituido cuando ocurrió el asesinato. Moïse lo había asignado al puesto en abril luego de la renuncia de Joseph Jouthe, quien estuvo en el cargo poco más de un año.

Dos días antes del homicidio, Moïse anunció que había elegido a un nuevo primer ministro, el neurocirujano Ariel Henry. Pero para el 7 de julio el nuevo primer ministro no había prestado juramento, y Joseph ha insistido en que él está a cargo del gobierno, una afirmación que ha sido reconocida por Estados Unidos y otros países.

Charles informó que la policía ha detenido a 23 personas en relación con el asesinato, incluidos 18 exsoldados colombianos, tres haitianos y dos haitiano-estadounidenses. La policía también ha emitido siete órdenes de arresto, allanado 10 edificios, realizado 27 interrogatorios y colocado a cuatro agentes de alto rango de la policía en aislamiento, añadió.

El jefe policial señaló que la investigación se ha beneficiado de la ayuda del FBI y de países extranjeros que no mencionó.

Por otro lado, el Pentágono emitió un comunicado diciendo que un pequeño número de sospechosos colombianos habían participado anteriormente en programas de formación y entrenamiento militar de Estados Unidos mientras servían en el ejército colombiano. Señaló que no tenía más detalles que ofrecer debido a que está a la espera de una revisión en curso.

El presidente colombiano Iván Duque comentó el jueves a la radiodifusora privada La FM que un grupo pequeño de exsoldados colombianos que están vinculados al asesinato sabían que iba a ser una operación criminal. Señaló que los otros habían sido engañados y pensaron que viabajan al país caribeño para una misión de protección.

“Estando allá les cambiaron la información que les habían transmitido”, dijo Duque, y añadió que al final terminaron “involucrados en estos lamentables hechos”.