Hacen memorial en honor de migrantes masacrados

Conmemoran el aniversario de la masacre

San Fernando, Tam.- Con la colocación de un memorial, sacerdotes, activistas y defensores de los derechos humanos, ayer conmemoraron el octavo aniversario de la masacre de 72 migrantes en una bodega abandonada del Rancho "El Huizachal" del municipio de San Fernando.

El inmueble abandonado se localiza sobre una brecha a 20 kilómetros al oriente del libramiento de tráfico pesado, sitio donde los representantes de la iglesia católica unieron sus plegarias por el eterno descanso de los centroamericanos acribillados a balazos el 21 de agosto del 2010.

"Que nuestro beso en el madero que soporta las 72 cruces que representa cada uno de los migrantes masacrados por manos criminales, signifique las cosas que pasaron aquí, aseguró el párroco Pedro Pantoja.

El presbítero aseveró que "esta masacre es el acontecimiento criminal fundante que mancha profundamente de sangre, muerte, miedo y vergüenza al estado mexicano".

Agregó que todas las personas masacradas a pesar de la terrible criminalización que han sufrido, son personas maravillosas que en su caminar son portadores de universos culturales, profundo amor a sus familias.

Para los defensores y defensoras de los derechos humanos, es un privilegio mantener un diálogo permanente con las víctimas que defendemos y amamos, dijo.

El sacerdote Fray Tomas, del estado de Tabasco, en su intervención pidió públicamente al presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador y a su equipo de transición, que "lo mínimo que esperamos es dignidad, es garantías de no repetición de estos crímenes en lesa humanidad, es justicia, ni perdón, mucho menos olvido".

Subrayó que la muerte para los pobres, para los migrantes, principalmente para los centroamericanos, si no los juzgan las instituciones, la sangre de estos migrantes derramada aquí, ya los han juzgado, ojalá algún día los responsables de estos hechos horrendos paguen o su omisión o su comisión.

Cabe destacar que de los 72 migrantes asesinados el pasado 21 de agosto del 2010, faltan por identificar los restos de nueve residentes de Centroamérica.


CRUZ. Momentos en que los activistas y sacerdotes colocan el madero que soporta las 72 cruces que representa a los migrantes asesinados.