Gobierno hereda aparato de comunicación obeso y opaco

Costará al menos mil 448 millones de pesos del erario en 2018

Cuando asuma la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador adelgazará el personal de las oficinas de comunicación social de las dependencias federales, un opaco aparato de la burocracia mexicana que costará al menos mil 448 millones de pesos del erario en 2018 y en el que laboran más de mil 800 funcionarios, según la información incompleta y esparcida en los registros oficiales.

Sin detallar la magnitud del recorte, López Obrador indicó que Jesús Ramírez Cuevas, presentado como coordinador de Comunicación Social del gobierno entrante, concentrará gran parte de la relación del Ejecutivo con la opinión pública, es decir, con la prensa.

No obstante, esa centralización no dista mucho de la situación actual: en el gobierno de Enrique Peña Nieto, si bien cada dependencia federal cuenta con un área de comunicación social que vela por la imagen de la institución y de su titular, la operación de la propaganda se lleva a cabo desde Los Pinos y de la Secretaría de Gobernación (Segob) de manera discrecional y con un sesgo político, como lo documentaron diversas organizaciones a lo largo del sexenio.

En la práctica, Eduardo Sánchez Hernández, coordinador general de Comunicación Social del gobierno federal y vocero de Peña Nieto, decide sobre el otorgamiento de los millonarios contratos de publicidad oficial a medios o periodistas, que derivan de las campañas de propaganda diseñadas por los equipos de comunicación social de las dependencias.

El grupo de Sánchez valida o modifica de manera discrecional el contenido de la campaña, así como la lista de medios beneficiados por los contratos de publicidad oficial, según los lineamientos generales para las campañas de comunicación social de las dependencias y entidades de la administración pública federal para el ejercicio 2017 y jefes de prensa consultados por este semanario.

Posteriormente, remite el proyecto a la Dirección General de Normatividad de Comunicación de la Segob, la cual a su vez desbloquea los fondos millonarios de las partidas de gasto 33605, 36101 y 36201 que se utilizan para comprar espacios publicitarios en los medios.

Entre septiembre de 2017 y junio de este año, la oficina de Eduardo Sánchez autorizó 250 campañas de comunicación social y 119 estrategias de promoción y publicidad, de acuerdo con el Sexto Informe de Gobierno, hecho público el sábado 1.

El mismo documento establece que entre enero de 2013 y junio de 2019, la administración de Peña Nieto erogó más de 44 mil 915 millones de pesos del erario en publicidad oficial, mientras que la organización Fundar, Centro de Análisis e Investigación, AC, calcula que el gasto total en propaganda del sexenio podría rondar los 60 mil millones de pesos.

De acuerdo con el informe ´Democracia simulada´, publicado en marzo pasado por la organización Artículo 19, la mitad de esta cantidad se concentró en un grupo de 20 medios, del que forman parte Televisa, TV Azteca, El Universal, Excélsior, la Organización Editorial Mexicana, La Jornada y Milenio, entre otros.

Además, el informe ´Dinero bajo la mesa´, elaborado por los académicos María Amparo Casar y Luis Carlos Ugalde, mostró que 10 periodistas recibieron la mayoría de los recursos públicos en publicidad oficial en internet en 2017.

Se trató de José Cárdenas, Adela Micha, Rafael Cardona, Jorge Fernández Menéndez, Pablo Hiriart, Ricardo Alemán, Raymundo Riva Palacio, Óscar Mario Beteta, Federico Arreola y Joaquín López Dóriga, quienes cobraron millonarios contratos de propaganda gubernamental mediante sus portales (Proceso 2180).

APARATO COSTOSO

Ramírez Cuevas adelantó que el gobierno de López Obrador recortará a la mitad el gasto en publicidad oficial y adelgazará los equipos de comunicación social de las dependencias federales mediante la supresión de puestos directivos. También prometió que se acabarán "todos los vicios de la relación de los medios con el poder".

En entrevista con Proceso, el futuro vocero presidencial señala la falta de transparencia en la gestión de la comunicación social y comenta que su equipo de trabajo tiene que recurrir a la insuficiente información pública para elaborar un diagnóstico –incompleto– sobre el estado de este sector de la burocracia.

Aparte de los contratos de publicidad oficial, el mantenimiento de las oficinas de comunicación social de las 19 secretarías federales costará mil 448 millones de pesos a los mexicanos en 2018, de acuerdo con una revisión realizada por este semanario sobre el presupuesto aprobado para este año.

Entre las dependencias más onerosas en esa materia destacan las secretarías de Gobernación –con 186 millones de pesos disponibles en 2018–, Hacienda –180 millones 492 mil pesos–, pero también la Secretaría de la Defensa Nacional –135 millones de pesos, pese a llevar a cabo una comunicación hermética– y la de Comunicaciones y Transportes, con 121 millones de pesos.