Mágico, colorido y festivo

Playas, campos, desiertos y montañas se suman a la riqueza de nuestro país

Ciudad de México

Mágico, colorido, festivo, diverso y suculento... así es México. A la belleza de sus playas, campos, desiertos y montañas se suma la riqueza de sus parques nacionales, áreas naturales protegidas y Reservas de la Biosfera. También hay que añadir el legado cultural de sus museos, sitios arqueológicos, íconos arquitectónicos y Ciudades Patrimonio. Y para que el resultado de la ecuación sea perfecto, es necesario agregar la nutrida oferta que se halla, tanto en mercados como en Pueblos Mágicos, así como la cálida hospitalidad con la que se recibe a los viajeros. 

Son varios los destinos icónicos que desde siempre han atraído a viajeros nacionales y extranjeros, pero hay otros recovecos que se prestan para evadir al turismo de masas y en los que vale la pena planear unos días de descanso. 


  • Más allá de los grandes resorts hay señoriales haciendas, como la de Katanchel, en Yucatán.