Enfrenta su más oscura batalla

La película El Exorcismo de Dios llega a salas hoy

Lo que más escucha el padre Peter Williams (Will Beinbrink) es que es un santo en la Tierra por lo mucho que cuida a su gente, pero cada que uno de sus devotos lo repite, siente arder su alma.

Él vive una contradicción, pues ayuda a los pobres, cuida niños en un pueblo de México y el propio Vaticano lo tiene en buena estima, pero sólo él sabe de un pasado escondido de cuando fue tentado por el demonio Balban en un exorcismo.

Mientras la culpa lo aplasta, los niños del orfanato empiezan a caer enfermos y a morir, por lo que este sacerdote estadounidense deberá batirse nuevamente contra el demonio en la película El Exorcismo de Dios, que llega a salas hoy.

"Como dice el título, la película trata de cómo dejamos salir la luz cuando caemos presas de la tentación y del pecado, pero le hace un homenaje a la forma más poderosa del amor, que es el perdón. Tiene lo mejor de lo clásico y lo contemporáneo.

"Hay un exorcismo impactante que ocurre de una manera diferente, hay personajes y caracterizaciones diabólicas originales, también tiene originalidad la trama humana que conlleva la religión y la culpa, todo orquestado en una película que se sostiene en los principios del género", explicó el director Alejandro Hidalgo en entrevista.

Las escenas terroríficas siguen incluso la misma línea de la fe católica, pues el director resalta que la imagen de Jesús en la cruz tiene algo de aterrador.

Como en El Exorcista, el director buscó que su demonio tuviera carisma y momentos de diálogo, ya que su plan se irá dibujando conforme avanza la trama y tenga oportunidad de rebelarse.

"La misión de Balban es traer un mensaje de discordia, maldad y pecado a la iglesia y que la gente lo abrace como si fuera un mensaje de Dios, ahí es donde como individuos tenemos que reconocer dónde está la luz y dónde la oscuridad", subrayó el cineasta.