En México sólo 2.7% dona sangre de manera altruista

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado el 14 de junio como el Día Mundial del Donante de Sangre, para fomentar la participación en esta acción altruista. Pero si bien en algunos países europeos, como Suiza, alcanza una tasa de 100%, en naciones latinoamericanas es de 33% y en México solo de 2.7%.

En México, las donaciones generalmente se realizan cuando un familiar necesita sangre, este tipo de donación se conoce como donación de reposición y es la que predomina en nuestro país, explicó el jefe de la Unidad del Banco de Sangre del Hospital Juárez de México, Jesús Bautista Olvera en entrevista para el Foro Consultivo Científico y Tecnológico. Cuando una persona dona sangre, se le extraen 450 mililitros, solo el 7% del volumen total de este líquido en el cuerpo. Para que la sangre pueda ser utilizada en otro paciente, es sometida a estrictos exámenes en los que pueden ser detectadas enfermedades como hepatitis y algunas de transmisión sexual como sífilis y VIH-SIDA. Una vez que existe algún indicio de infección en la sangre se realizan pruebas específicas para confirmar cada tipo de virus, explicó la química María de la Luz Benítez, encargada del área técnica del Banco de Sangre del nosocomio perteneciente a la Secretaría de Salud. Es así que donar sangre, brinda al donante la oportunidad de conocer su estado de salud. Otro beneficio al donar sangre, es que la médula ósea produce nuevas células sanguíneas como los eritrocitos o glóbulos rojos encargados de llevar oxígeno a todos los tejidos de nuestro cuerpo, comentó el médico internista. Pacientes con enfermedades como el cáncer, leucemias, accidentes, complicaciones durante el embarazo e intervenciones quirúrgicas, requieren de trasfusiones sanguíneas, por ello, la sangre es el mejor regalo de vida que se puede hacer, concluyó el doctor Bautista. --Donación ante emergencias En 2017, la OMS ha centrado la campaña en la donación de sangre durante las emergencias. Cada año, millones de personas ven peligrar su vida y su salud en situaciones de urgencia. En la última década, los desastres han provocado más de un millón de víctimas mortales, mientras que las personas afectadas anualmente por emergencias superan los 250 millones. Los desastres naturales, como terremotos, inundaciones y tormentas, conllevan necesidades considerables de atención médica de urgencia, mientras que destruyen con frecuencia instalaciones sanitarias vitales. Los desastres de origen humano, como accidentes de tránsito y conflictos armados, generan también una mayor demanda de atención de salud y necesidades de tratamiento inmediato”, afirma el organismo mundial.