Puebla, con sufrimiento, vence a Mazatlán FC

Impacto de la victoria en la confianza del equipo poblano

Con un grito al cielo y una marometa, Édgar Guerra no solo celebró un gol: liberó la tensión de una afición que necesitaba festejar de nuevo en la cancha del Estadio Cuauhtémoc.

La victoria de Puebla sobre Mazatlán (2-1) significó mucho más que tres puntos; fue un respiro para Albert Espigares, un golpe anímico que devolvió confianza al plantel y redujo, ante un rival directo, la presión por evitar la multa más alta de la Liga MX.

¿Cómo se desarrolló el partido entre Puebla y Mazatlán?

Con sus limitaciones, el conjunto poblano aprovechó el descontrol de los visitantes en lo que parece ser su gira del adiós y muy rápido se colocó al frente en el marcador. La primera anotación llegó apenas al minuto dos, producto de un exceso de confianza en la zona baja mazatleca. Jair Díaz perdió la pelota y Esteban Lozano no perdonó, enviando el balón al fondo de las redes.

El golpe tempranero permitió a Puebla jugar sin presión y con mayores facilidades. Pasados los diez minutos, Édgar Guerra amplió la ventaja con una definición certera de cabeza que reflejó el dominio absoluto de los locales. La Franja tuvo oportunidades para aumentar la diferencia, pero optó por controlar el ritmo del partido y mantener la posesión hasta el silbatazo de medio tiempo.

Detalles de la victoria de Puebla en el Estadio Cuauhtémoc

En la parte complementaria, Puebla bajó la intensidad y apostó por un ritmo semilento, confiado en la ventaja que había construido en la primera mitad. Esa decisión abrió una ventana para Mazatlán, que poco a poco comenzó a ganar terreno y encontró en las pelotas paradas su mejor recurso para acercarse en el marcador. Al minuto 69, Facundo Almada apareció en el área poblana y con un remate certero descontó para los visitantes, encendiendo la tensión en la recta final, que de no ser por una atajada de Ricardo Gutiérrez pudo terminar en empate.

Impacto de la victoria en la confianza del equipo poblano

La victoria no solo suma puntos, sino que también revitaliza la moral del equipo, que busca salir de la zona de riesgo en la tabla. La afición, que había estado ansiosa por un triunfo, encontró en este partido una razón para volver a creer en su equipo.