La entrega de la afición de Chivas en la previa al duelo con América

Emoción desbordada en la afición de Chivas

La afición de Chivas ha olvidado la tristeza de la goleada ante Cruz Azul.

Su ilusión de reivindicación está hoy ante el América, en el primer capítulo de los Octavos de Final de la Concachampions.

  • La tarde-noche de este martes, miles de seguidores de las Chivas se reunieron afuera del hotel de concentración del Rebaño, ubicado sobre la Avenida Mariano Otero, que fue cerrada por agentes de la Secretaría de Vialidad a partir de las 18:45 horas.
MANIFIESTAN SU ORGULLO

Y esos fans de las Chivas brincaron, bailaron y cantaron para manifestar su orgullo de ser rojiblancos y expresarle al América que para ellos el más grande sigue siendo el Guadalajara.

"Las gallinas son así, ¡Put**! Serán amargas toda la vida, como no salen campeón esas tribunas están vacías", era uno de los cantos de los aficionados de Chivas que después más emocionados brincaban: "¡El que no salte es un wilo maric**!".

Aproximadamente a las 19:30 horas arribó el autobús de las Chivas, al tiempo que cantaban el "¡Dale, dale Rebaño!" para poco después estallar eufóricos al ver que jugadores y cuerpo técnico descendían del autobús, y sobre todo al ver a Javier "Chicharito" Hernández y a Cade Cowell.

Al llegar a la explanada del hotel, los jugadores permanecieron unos minutos al frente para estar cerca de miles de aficionados que entonaban el grito de "¡Chivas!" y otros cantos como "Pídeme la Luna y te la bajaré, pídeme 50 para el papel, pero no me pidas que no vuelva más, que el Guadalajara es una enfermedad".

Pero no podía faltar la exigencia para el partido contra el América:

"Pongan huevos los de Chivas, pongan huevos sin parar, que esta noche cueste lo que cueste tenemos que ganar".

Cerca de las 20:00 horas el equipo ingresó al hotel mientras los aficionados prendían bengalas, ondeaban las banderas rojiblancas, lucían orgullosos la camiseta con el número 14 de 'Chicharito' Hernández, tocaban trompetas y tambores, hasta que a las 20:25 horas de pronto se hizo el silencio y la afición entendió que había que guardar la energía para mañana en el Estadio AKRON.