Pese a los siete grados bajo cero de temperatura (con una sensación térmica de -11), Sean McVay levantó los brazos cuanto pudo justo después de que el safety Kam Curl interceptara el pase de Caleb Williams, para desgarrar el corazón de los combativos Bears.
El tiempo extra parecía abrirle a Chicago la posibilidad de triunfar, pero el error de su quarterback definió una batalla inolvidable ganada por los Rams (20-17), quienes salieron vivos del Soldier Field y con el boleto a la Final de la Conferencia Nacional, en la que se medirán a los Seahawks de Seattle.
Uno de los grandes favoritos a ganar el Super Bowl LX, antes del comienzo de la temporada 2025, está a una victoria de llegar a la cita, no sin antes sufrir demasiado contra la gran sorpresa del año.
Porque los Bears tuvieron todo para triunfar, antes de que el futbol americano se empecinara en tirar a la basura una actuación de Williams que tenía tintes épicos. Su bombazo al ala cerrada Cole Kmet justo antes de que finalizara el cuarto periodo encendió la llama de la ilusión en la congelada multitud. Los corazones provocaron más calor cuando la primera serie ofensiva de Los Ángeles en el tiempo extra murió en cuatro jugadas, pero fue entonces que Caleb cometió el error.
Su envío fue interceptado por Curl, para frenar el sueño de Chicago y marcar el comienzo del drive que significó la agónica victoria para los californianos.
Con toda su experiencia y apoyado en el talento de Davante Adams, Matthew Stafford montó la serie que culminó con el gol de campo (42 yardas).