Aplaude en plena crisis EU a Honduras en derechos humanos

TEGUCIGALPA— En medio de una crisis electoral creciente, la administración de Donald Trump certificó el jueves buen desempeño de Honduras en la protección de los derechos humanos y la lucha contra la corrupción.La decisión llega cuando el actual presidente, Juan Orlando Hernández, encabeza ligeramente el escrutinio oficial de las elecciones del pasado 26 de noviembre. Sin embargo, todavía no se ha declarado un ganador oficial de los comicios y el opositor Salvador Nasralla asegura que hubo fraude.Tropas y unidades policiales, algunas entrenadas por Estados Unidos, patrullan estos días las calles de la capital y han sido acusadas de herir y matar a manifestantes desde que Hernandez declaró el toque de queda nocturno y suspendió algunas garantías constitucionales con el fin de intentar controlar las protestas de la oposición.Si la certificación propuesta por el secretario de Estado, Rex Tillerson, es aceptada por el Congreso, Honduras tendría garantizada la llegada de millones de dólares de fondos estadounidenses que están condicionados al buen desempeño en materia de derechos humanos y corrupción.Los activistas hondureños se mostraron sorprendidos de que esta decisión llegue precisamente en medio de la crisis, cuando el gobierno de Honduras “no hace cumplir estas condicionalidades”, dijo Carlos Sierra, del Centro para la Investigación y Promoción de los Derechos Humanos en Honduras.El Departamento de Estado estadounidense no contestó de forma inmediata a una solicitud de comentario.Hernández había dicho la víspera que apreciaba esa certificación porque daba “un mensaje muy importante” que “refleja” cómo Estados Unidos ve a los hondureños.La decisión afecta sólo la mitad de los fondos que llegan de forma directa a Tegucigalpa y que suman entre 15 y 20 millones de dólares, de acuerdo al senador estadounidense Patrick Leahy. El resto de la ayuda económica estadounidense no se vería afectada.No obstante, Leahy considera que la certificación en medio de la crisis política que se ha desencadenado tras las elecciones merece someterse a un “cuidadoso escrutinio por parte del Congreso”.Como vicepresidente de la Comisión de Asignaciones Presupuestarias del Senado, Leahy podría dejar en suspenso parte de los fondos pero el senador no ha decidido todavía cómo reaccionar a la certificación y quiere discutirlo con el Departamento de Estado, indicó su oficina.La certificación fue publicada el jueves en el Registro Federal pero Tillerson la firmó el 28 de noviembre, dos días después de las elecciones.Los primeros datos oficiales situaban a Nasralla cinco puntos por delante de Hernández, pero después de que el recuento se paralizará durante 24 horas sin ningún tipo de explicación, la ventaja se fue reduciendo hasta que desapareció por completo y se revirtió la tendencia. Fue entonces cuando el opositor denunció que hubo fraude y pidió a sus seguidores que salieran a la calle para denunciarlo.Un equipo de observadores electorales de la Unión Europea criticó en un informe preliminar del 28 de noviembre la pobre comunicación ejercida por el Tribunal Electoral. Para finales de esa semana, las fuerzas de seguridad y los manifestantes se enfrentaban en las calles.El Comité Hondureño de Familiares de Detenidos y Desaparecidos indicó el miércoles que había documentado 14 muertes vinculadas a las protestas entre el 30 de noviembre y el 5 de diciembre y culpaba de la gran mayoría de ellas a la policía militar.El gobierno, por su parte, sólo investiga la muerte de una joven de 19 años en Tegucigalpa, supuestamente a manos de la policía.Con este panorama de fondo, no es extraño que hubiera críticas a la certificación estadounidense.“Casi nos quieren decir que esto que está aconteciendo es falso”, lamentaba Carlos Reyes, un líder sindical que denunció que casi se está dando “carta blanca para que en este país se violen los derechos humanos bajo el paraguas de los Estados Unidos”.Washington ha enviado fondos a Honduras sobre todo para financiar el entrenamiento de fuerzas de seguridad en aras de una mayor eficacia en la guerra contra las drogas, dado que el país es un punto de tránsito de la cocaína que se dirige al norte. Sin embargo, también manda dinero para proyectos de desarrollo que teóricamente aspiran a reducir el flujo de migrantes hondureños hacia Estados Unidos.En el documento de certificación, el Departamento de Estado alaba el trabajo anticorrupción de la Organización de Estados Americanos (OEA) para impulsar el sistema de justicia hondureño y el hecho de que una comisión oficial de este país haya depurado a policías corruptos y poco calificados.“Permanecen retos en la protección de los derechos humanos pero Honduras sigue tomando pasos efectivos” en esa dirección, dice el documento de la certificación.No obstante, los grupos de derechos humanos subrayan la falta de seguridad que existe en el país que, junto con la migración, ha generado una gran cantidad de personas desplazadas internamente. Y aunque la tasa de homicidios bajó durante el mandato de Hernández, la violencia vinculada a las pandillas se mantiene como un peligro importante.Asimismo, recuerdan la vulnerabilidad de los ecologistas y defensores de derechos humanos que han tenido que huir y buscar refugio en otros países.Fulton Armstrong, que trabajó para la CIA en Honduras, criticó a Tillerson por apoyar a un gobierno que no ha hecho nada por proteger los derechos humanos y por respaldarlo además durante la actual crisis.“Sé cómo funcionan estas cosas; las certificaciones se escriben un mes antes de que se publiquen”, indicó Armstrong. No obstante, agregó que aunque el tema es delicado no es inusual que se pueda paralizar el documento un poco si se avecina una crisis.“Es completamente cínico” que Tillerson haya guardado silencio tras unas elecciones que son “históricamente anormales” incluso para Honduras, y a pesar de la subsiguiente represión de la oposición, añadió.