Abre en la cuna del blues

Un segundo Museo del Grammy, el primero afuera de Los Ángeles, abre hoy en el Delta del Mississippi, la cuna del blues.
Los organizadores escogieron Cleveland, Mississippi —dos horas al norte de la capital estatal de Jackson — para el proyecto de casi 20 millones de dólares y prometen uno de los museos más modernos del país. Es una versión más pequeña pero actualizada de su museo hermano en California y emplea pantallas táctiles de alta definición y tecnología interactiva para narrar la historia de la música estadounidense desde antes de la primera entrega de los premios Grammy en 1959 hasta el presente.
MUCHA HISTORIA
La base de esa historia es el Delta del Mississippi, dijo Bob Santelli, director ejecutivo del Museo del Grammy en Los Ángeles. La guitarra rítmica y las conmovedoras baladas de intérpretes de blues como Robert Johnson y B.B. King se propagaron por el Mississippi y todo el país, influyendo sobre casi todos los estilos musicales populares en Estados Unidos: el jazz, el hip hop, el rock’n roll. El estado también cuenta con el mayor número de ganadores de Grammy per cápita en el mundo.
“¿No es increíble?”, dijo Santelli. “Si sacas al estado de Mississippi de la historia de la música estadounidense te queda una gran brecha que llenar”.
El blues fascinó al nativo de Tupelo Elvis Presley a los Beatles, y a muchos más a lo largo de generaciones, dijo Patricia Walker, compositora y directora del departamento de música de la Universidad Estatal del Delta. Los músicos de blues originales, la mayoría hombres afroamericanos que vivieron en la era de Jim Crow de discriminación en el sur, vivían de la tierra y aliviaban sus pesares con la música.
MUY EXCLUSIVO
El museo, el edificio más exclusivo del estado, fue diseñado con la historia del Delta en mente. El metal corrugado en el exterior es un saludo a las casas rústicas de hojalata en las que muchos músicos de blues crecieron. La entrada luce como un gran pórtico, una característica común en muchas casas del Delta.
El director de la Cámara de Comercio de Cleveland Judson Thigpen calcula que el museo podría generar a toda la región unos 20 millones de dólares anuales en turismo.
