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360 migrantes rescatados en 12 horas en España

El incremento de más del 200% de la llegada de pateras a las costas andaluzas desborda la capacidad de los centros habilitados para acoger a los que viajan a bordo

  • Por: El País
  • 13 / Julio / 2018 - 10:45 a.m.
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360 migrantes rescatados en 12 horas en España

Jornada agitada en la frontera sur. En las últimas 12 horas los rescatadores de Salvamento Marítimo ya han auxiliado a 360 personas que viajaban a bordo de 10 pateras en el Mar de Alborán y el Estrecho de Gibraltar. En las aguas cercanas a la provincia de Cádiz la mañana del viernes está siendo especialmente intensa. El operativo de búsqueda y rescate ha comenzado poco antes del alba y ya han socorrido a 245 personas. Por el momento, la búsqueda de pateras continúa activa y no se descartan nuevas llegadas.

Ha sido a las 5.30 cuando los técnicos de Salvamento Marítimo han comenzado su actividad frenética de rescates en el Estrecho. Hasta tres embarcaciones de la institución —el buque Luz de Mar y las salvamares Gadir, Atria y Denébola— se han coordinado para auxiliar a los recién llegados. Además, una embarcación de la Guardia Civil también ha intervenido en las labores de socorrismo en el mar. De las 245 personas ayudadas, 203 que viajaban a bordo de nueve pateras han sido localizadas por Salvamento Marítimo y otras 42, que navegaban en otra embarcación más, por la Guardia Civil.

La mayoría de los recién rescatados son hombres de origen magrebí y subsahariano, según han confirmado fuentes de Salvamento Marítimo. En estos momentos, una parte de los auxiliados ya ha desembarcado en el puerto de Tarifa, donde han recibido una primera atención de Cruz Roja, antes de ser trasladados por la Guardia Civil al polideportivo de Tarifa, habilitado semanas atrás para la atención de inmigrantes ante el repunte de llegadas desde el pasado mes de mayo. A lo largo de la mañana se espera que el resto de auxiliados vayan desembarcando, tanto en Tarifa como en el puerto de Algeciras.

En el Mar de Alborán la actividad comenzó algo antes. Fue en la tarde de ayer cuando la salvamar Hamal rescató a 52 hombres de una patera y 55 de una segunda. Todos ellos fueron trasladados al puerto de Motril, en Granada, donde han desembarcado esta pasada madrugada, en torno a la medianoche. En el grupo viajaban seis niños y cuatro mujeres embarazadas. Todas ellas, según informa Cruz Roja de Motril, han sido trasladadas a un centro hospitalario para una revisión protocolaria, no porque presentaran ningún problema aparente.

El resto, tras los primeros cuidados recibidos en el mismo puerto por el Equipo de Respuesta Inmediata de Emergencias de la Cruz Roja, han sido alojados en el CATE, el Centro de Atención Temporal a Extranjeros existente en las instalaciones portuarias.

Este no es el único grupo de migrantes que ha arribado a las costas granadinas en las últimas horas. El mismo jueves, varias ONG se hicieron cargo de un grupo de 116 personas que habían pasado las 72 horas de estancia máxima permitida en un pabellón municipal ante la falta de espacio. El CATE del puerto estaba ocupado y el Ayuntamiento motrileño tuvo que poner a disposición de la policía la instalación deportiva.

El pasado fin de semana, las costas malagueñas también protagonizaron la llegada masiva de migrantes. La madrugada del domingo 8 de julio, 231 personas fueron trasladadas al Puerto de Málaga tras ser rescatadas por Salvamento Marítimo de cinco embarcaciones localizadas en distintos puntos del Mar de Alborán. La movilización de los equipos de asistencia sanitaria, humanitaria y legal (el Colegio de Abogados de Málaga tiene un turno de oficio específico para atender a los migrantes que llegan en patera) fue inmediata y el Ayuntamiento de la capital, ante la falta de espacio, cedió por segunda vez en apenas dos semanas el pabellón municipal Tiro de Pichón. A estas instalaciones fueron desplazados 183 varones. 43 mujeres y cinco menores quedaron instalados en plazas de acogida de Cruz Roja.

Lo usual hasta ahora entre los dispositivos de asistencia era ejecutar un operativo de atención para entre 50 y 60 personas. El traslado al Puerto de Málaga de los migrantes rescatados de varias pateras, como ocurrió el pasado fin de semana, es cada vez más habitual. También ocurrió el pasado 24 de junio, cuando las instalaciones municipales de Tiro de Pichón se habilitaron por primera vez para acoger a 254 inmigrantes. En los últimos meses, el pabellón de Ciudad Jardín de la capital malagueña también ha sido habilitado en dos ocasiones por falta de espacio para poder socorrer a estas personas llegadas en patera.

En el Puerto de Málaga, tras recibir los primeros auxilios, quedan a disposición de la Policía. Cruz Roja trata después cada caso individualmente. Si la persona atendida tiene familiares o conocidos en alguna ciudad española, se facilita su traslado hasta ese punto. En caso de que el migrante no tenga arraigo, es llevado hasta alguno de los centros que la ONG tiene en las provincias de Córdoba, Sevilla y Granada.

Tanto los colectivos que trabajan con los inmigrantes como el propio Colegio de Abogados llevan meses demandando unas instalaciones adecuadas en el Puerto de Málaga para ofrecer un trato digno a los migrantes. "Cada vez que hay una atención, tenemos que montar una tienda, y la última vez nos activamos de madrugada", añaden las fuentes de Cruz Roja, que moviliza a entre 25 y 30 voluntarios entre traductores, trabajadores sociales y personal sanitario. El modelo en el que se fijan es el que hay en el Puerto de Almería, donde sí existen unas instalaciones fijas con duchas, camas y un espacio adecuado para las gestiones administrativas.

El desarrollo de estos seis primeros meses del año está dejando cifras especialmente elevadas en el rescate de inmigrantes en las costas andaluzas. El Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Tarifa ha dirigido las operaciones para el rescate o asistencia de 5.955 personas que trataban de cruzar el Estrecho en 556 pateras, el triple que en el mismo periodo de 2017, según confirmó el ministro de Fomento José Luis Ábalos en una visita a la provincia la semana pasada.

La contabilidad de llegadas a Motril está ya a punto de alcanzar la de todo el año 2017. En este momento del año, los inmigrantes llegados al puerto motrileño superan los 3.200, frente a las 3.800 que llegaron en los 12 meses del año anterior. Al ritmo actual, no es descabellado pensar que a finales de julio se habrá alcanzado la misma cifra de migrantes rescatados del Mar de Alborán que en el año 2017 completo. Ante esta situación, además, la Junta de Andalucía ha incrementado la plantilla del juzgado de guardia de Motril, encargado de los trámites relacionados con la llegada de estos migrantes. La plantilla pasará de cuatro a ocho personas, según ha informado Sandra García, delegada de la Junta de Andalucía en Granada.

"En Málaga nunca había pasado lo que ocurre ahora. En los últimos años, la llegada de inmigrantes ha sido al alza, pero nada parecido a lo de estos meses", subrayan fuentes de esta ONG. En lo que va de 2018, hasta este mismo viernes, en la provincia malagueña han sido socorridas 1.795 personas, frente a las 924 rescatadas entre enero y julio de 2017. Es decir, las atenciones se han duplicado, tendencia similar al cómputo andaluz, según las cifras de Cruz Roja (15.154 personas auxiliadas este año en Andalucía, frente a las 7.963 de 2017).

Colapso en los centros de acogida

Las abultadas cifras han dejado distintas escenas de colapso en las localidades costeras de Cádiz donde se presta la primera atención a los inmigrantes. A finales de junio incluso la Guardia Civil tuvo que convertir una de las salas de pasajeros del puerto de Algeciras en un improvisado espacio de acogida donde los inmigrantes tenían que dormir en el suelo. Durante ese último desbordamiento, se tuvo que habilitar un polideportivo en Barbate para 300 personas que diese apoyo al pabellón provisional de Tarifa.

Sin embargo, el nuevo espacio -cedido por el Ayuntamiento, pero gestionado por Interior- apenas estuvo dos días en uso y fue criticado tanto por ONG como por el propio Consistorio, debido a su falta de garantías en la atención. Faltaban camas o atención individualizada y, en su segundo día de operatividad, llegaron a escaparse unos 70 menores. La escena se repitió de nuevo este jueves, pero en el centro provisional de Tarifa: unos 10 inmigrantes se descolgaron desde el tejado del polideportivo, los agentes consiguieron detener a seis de ellos.

Ante el desbordamiento, el Ministerio de Interior ha decidido habilitar un centro de recepción de inmigrantes en unas instalaciones portuarias en la pedanía de Campamento (San Roque), muy cerca de La Línea de la Concepción. El centro de formación portuaria e industrial Crinavis ubicado en las instalaciones de la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras será el que haga las veces de centro de acogida y obligará a los barcos de Salvamento a trasladarse hasta ese punto para el desembarque. De momento, ni Interior ni Subdelegación del Gobierno han confirmado cuándo estará operativo.

Con este nuevo marcrocentro de atención, coordinado además con las distintas administraciones implicadas en la atención a los migrantes, Interior plantea dar una respuesta más estable al importante número de llegada de pateras en el Estrecho. Sin embargo, a falta de concretar cómo se materializará su funcionamiento, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) ha apostado por la cautela para valorarlo. "No se trata de mejorar solo las cuestiones sanitarias y humanitarias sino de tener una atención digna", ha reconocido Ana Rosado, de APDHA. La activista cree que la respuesta del Gobierno debe estar planteada en base a un "compromiso" con el drama migratorio de los recién llegados.

"No lo veo como una medida preventiva ante las llegadas que sabíamos que íbamos a tener, sino como un parche en un momento puntual y de cara a la galería", ha reconocido Rosado. De hecho, ya desde principios de este año, el anterior Gobierno del PP poseía informes de inteligencia en el que adelantaban que la llegada de pateras de este año en la Frontera Sur se iba a duplicar "y no se hizo nada", como denunció a EL PAÍS un mando policial de la provincia.


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