Texas

Llegó como reportera, se enamoró de la naturaleza

  • Por: Martha Martínez
  • 18 / Octubre / 2016 -
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Llegó como reportera, se enamoró de la naturaleza

Tricia Cortez se ha convertido en defensora del medio ambiente.

Laredo, Tx.- Originaria de San Antonio, Tricia Cortez llegó a Laredo para trabajar como reportera en un medio impreso de la ciudad.

Su objetivo era quedarse sólo un par de años en Laredo y posteriormente radicar en California, donde continuaría su profesión de periodista, pero se enamoró y no precisamente de un hombre, sino de esta ciudad fronteriza donde vive desde entonces.

Laredo se convirtió en un lugar fascinante para mí, estaba creciendo rápidamente. Las cosas en Nuevo Laredo estaban por intensificarse en todos los aspectos y me fascinó mucho. No sabía de la frontera y cuando llegué era como un bufete de historias fascinantes de la gente, del negocio, la política y eso me hizo quedarme aquí”, expresó Tricia

El espíritu de activista social corre por sus venas desde pequeña, pues fue su madre quien le enseñó a convertirse en la voz de la naturaleza, descubriéndolo cuando realizaba la cobertura de una discusión entre desarrolladores industriales por un terreno que cubría una zona pantanosa de la ciudad.

“Comencé a interesarme más por el medio ambiente cuando era reportera . Con esta lucha me di cuenta como el crecimiento poblacional estaba desapareciendo áreas naturales y no había un balance entre el desarrollo y el medio ambiente”, dijo.

En el 2008 renunció a su trabajo como reportera , estaba lista para explorar cosas nuevas; aún desconocía qué haría, pero su trabajo en los medios de comunicación había llegado a su fin.

“Era una transición. Me fui de Laredo a San Antonio, y un amigo me pidió apoyo para una compañía que estaba fundando y me dijo que sólo haría llamadas desde San Antonio, pero no fue así. Empecé a venir a Laredo un día a la semana, dos, tres, cuatro y ya para el 2009 regrese a esta ciudad”, contó.

Fue en mayo del 2010, cuando la contactaron del Centro Internacional de Estudios de Río Grande (RISGC), donde recibió una beca por seis meses para apoyarlos en el proyecto en toda la cuenca del río Bravo, la cual aceptó mientras encontraba un trabajo.

Esos seis meses se han convertido en casi seis años de brindar apoyo a la organización, de permanecer en una lucha por conservar no sólo la vida del río, sino del medio ambiente en general.

“Mi madre era activista social (Chicano Civil Rights Movement), ella marchaba por los derechos humanos y le interesaba mucho el medio ambiente y he aprendido que hay que cuidar el medio ambiente junto con el desarrollo; son dos cosas que van de la mano y que me ha dejado mi madre como una semilla.

Cuando era reportera vi muchas cosas dentro del medio ambiente ocurriendo en Laredo, que la naturaleza necesitaba una voz, alguien que pudiera explicar lo que estaba pasando con el río. Las consecuencias que tendríamos si no lo protegíamos”, expresó Tricia.

EXITEN BARRERAS POLÍTICAS

La tarea no ha sido fácil como ambientalista, pues existen barreras políticas, sociales y económicas con las que se tienen que luchar día a día. Combinar su carrera profesional con la maternidad también ha sido algo difícil, más no imposible, ya que tratada de darle a cada espacio su tiempo, pero sobre todo convivir en calidad con su familia, la cual formó en esta ciudad.

Actualmente ocupa el cargo de directora ejecutiva del RISGC y su constante lucha por preservar los espacios naturales de Laredo, continuará hasta que sea posible, desde esta u otras trincheras, siempre dando voz a la naturaleza. El río bravo es la única fuente de agua para los Laredos y es uno de 10 ríos en el mundo en peligro de extinción.


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