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Máxima generosidad

Por: Jorge Alberto García/Agencia ReformaEl Mañana - 22 abril 2012

 
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Pese a las campañas de donación altruista, en el País pocos responden al llamado

En medio de la devastación de la Primera Guerra Mundial, cientos de hombres y mujeres realizaron un acto valeroso, incluso considerado patriótico: el donar sangre.

Esta acción generosa, que permitió que miles de personas sobrevivieran el conflicto bélico, es el que hospitales y bancos de sangre intentan replicar desde entonces, fomentando la donación altruista.

En México se promueve desde 1982, pero sus niveles no han rebasado el 5 por ciento del volumen total de sangre recibida, por lo que aún predomina la de tipo familiar.

A pesar de la aparición en los últimos años de técnicas quirúrgicas menos invasivas, que disminuyen la pérdida de sangre, o aparatos que permiten recuperarla durante o después de una operación, la ciencia no ha encontrado un sustituto eficaz y confiable, por lo que la donación es y seguirá siendo necesaria.

LOS REQUISITOS
Desde 1987, la Ley General de Salud prohibe el comercio de sangre, por lo que al realizar una transfusión, los hospitales y clínicas del País no demandan un pago al paciente por este elemento.
Sólo piden a los más allegados al receptor que sustituyan el número de unidades utilizadas.

Un individuo que desee donar en México debe cumplir los siguientes requisitos: ser mujer u hombre de 18 a 65 años, pesar como mínimo 50 kilos, no usar drogas, no tener promiscuidad sexual, no poseer alguna enfermedad, y no estar ingiriendo antibióticos.

En el caso de tatuajes y piercings, se pide que tengan más de un año, y en el caso de éstos últimos que no se localicen en las mucosas bucal, vaginal o anal; si los tiene, deberá removerlos 72 horas antes de la donación.

No pueden donar quienes padecen VIH o diabetes, o hayan tenido hepatitis tipo B o C.
Tampoco, mujeres embarazadas o lactando, varones homosexuales y personas que ejercen la prostitución.

El donante potencial debe contestar un cuestionario de alrededor de 70 preguntas con el objetivo de conocer su historia clínica.
Al concluirlo, puede ejercer su derecho de autoexclusión de confidencialidad.

"Puede ser que la persona venga coaccionada para donar; un joven con algún factor de riesgo como drogas, promiscuidad sexual u homosexualidad, y que prefiere que no lo sepan sus papás, puede acogerse a la autoexclusión, le damos esa confianza", comenta Carlos Díaz Olachea, director clínico del laboratorio de análisis del Hospital San José, en Monterrey.

También se mide la presión cardiaca y la temperatura durante un examen físico, que incluye una palpación, revisión y auscultación, para verificar que no tenga ruidos extraños en el pulmón, órganos grandes, ganglios, o una infección en la piel.

A continuación se le extrae una muestra de sangre, para realizar un análisis de laboratorio para comprobar que no tenga las enfermedades mencionadas, además de medir la cantidad de hemoglobina, plaquetas, glóbulos rojos y blancos.

La donación tiene una duración en promedio de 15 a 20 minutos, y se realiza con un equipo completamente estéril.

Para recibir una transfusión, el paciente debe de estar de acuerdo, ya que a pesar de todos los análisis de laboratorio que se efectúan para garantizar su seguridad, éstos no son 100 por ciento confiables.

"Las pruebas detectan hasta donde pueden detectar; son 99.
9 por ciento seguras, pero siempre existe un 0.
001 de posibilidad de que tenga una enfermedad, el receptor tiene que aceptar que existen riesgos", dice Díaz Olachea.

Una transfusión puede traer consigo ciertos efectos secundarios, como una reacción alérgica, fiebre, incompatibilidad de las proteínas o leucocitos, o una reacción transfusional.
El médico debe aclararle que son de baja frecuencia y que la mayoría de ellas son tratables.

En algunas instituciones médicas hay un cargo que se hace para solventar los gastos de análisis de laboratorio, que verifican la seguridad de la sangre, además del equipo médico para llevar a cabo la transfusión.

"El costo es por su procesamiento, es decir, las pruebas de laboratorio, el material y el examen médico que se le realizó a los donadores", aclara Rogelio Cázares Tamez, encargado del Banco de Sangre del Hospital Universitario de la UDEM.


¿Sabes qué tipo de sangre tienes?

Alrededor de cinco litros de este
primordial tejido liquido fluyen
en el cuerpo de una persona promedio, realizando una función
inestimable en múltiples sistemas y órganos, como proveer
oxígeno desde los pulmones al
resto del cuerpo y distribuir hormonas y aminoácidos.

La sangre se clasifica en dos
maneras: por grupo, A, B, AB y
O, y por factor RH, que puede ser negativo o positivo.
Debido a estos factores existen ocho tipos
diferentes de sangre humana: A
positivo, A negativo, B positivo,
B negativo, AB positivo, AB negativo, O positivo y O negativo.

El tipo AB positivo es el receptor
universal, ya que cualquiera
le puede donar, y el tipo O
negativo es el donador universal,
por lo que puede donarle sangre
a cualquiera.
Los individuos con
factor RH positivo pueden recibir donaciones de los que tienen
un factor RH positivo y factor
RH negativo, mientras que
las personas con factor RH negativo únicamente pueden recibir sangre de los donantes con factor RH negativo, explica Rogelio Cázares Tamez, encargado del Banco de Sangre del Hospital Universitario.

Es por esto que algunos tipos,
como el AB positivo, B negativo
y AB negativo, son muy raros y
para tener un manejo más eficaz
de las unidades de este tipo,
así como de la sangre que se encuentra próxima a caducarse, el Centro Estatal de la Transfusión Sanguínea de la Secretaria de Salud estatal coadyuva para que los centros médicos tengan una
mejor comunicación entre ellos,
para cumplir esta meta.

“El objetivo es que se desperdicie lo menos posible, porque
es inadecuadoque un hospital
deseche sangre, lo que tenemos
que hacer es intercambiarla con
otros hospitales del sector publico y privado, por lo que existen convenios de intercambio, autorizados por la Secretaria de Salud”, menciona Carlos Díaz Olachea,
director clínico de laboratorio.

A partir de enero del 2012
es obligación de los bancos
de sangre del País el fomentar
la donación altruista entre
la población, pero ambos médicos aceptan que se requerirá
de un esfuerzo colectivo para
lograrlo.

“Lo ideal sería que iniciará
desde la casa o en las escuelas;
que los maestros donen sangre y que les digan a sus alumnos que es un deber cívico, porque con la donación se salvan vidas”, agrega Cázares Tamez.

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